Una maternidad conciente y sostenible

Maternidad sostenible y crianza consciente:

Por un futuro verde y amigable con el planeta

Las nuevas generaciones de padres jóvenes -que se caracterizan por una férrea consciencia ambiental- están marcando nuevas tendencias en la forma de llevar el embarazo, el parto y la crianza de sus hijos en busca de proteger el planeta, contribuir con el medio ambiente y dejar un legado de sostenibilidad a las futuras generaciones.

Un contexto que en mi caso particular no experimenté ni como madre ni como abuela, pues la costumbre de mi época era usar lo más práctico, cómodo, rápido y fácil que los adelantos científicos e industriales ofrecían. El fantasma del cambio climático aún no se manifestaba de forma tan preocupante como lo es ahora.

 Pero los tiempos han cambiado, o mejor aún, han regresado a prácticas y métodos de antaño, que honran lo natural, simple y artesanal, para contribuir con un planeta en emergencia ambiental, producto de un desperdicio desmesurado de recursos y de un manejo irresponsable de los desechos.

Dichas tendencias en maternidad sostenible y crianza consciente se basan en cinco pilares que se enseñan en los primeros años de vida de los hijos y definen una manera de pensar, sentir y actuar alineada con un estilo de vida coherente, ecológico, saludable y austero, que determina cada una de las decisiones de consumo en el hogar en pro de respetar el medio ambiente:

Pilar #1.

Alimentación saludable en familia:

  • Está basada en ingredientes naturales, orgánicos, de agricultura limpia (libres de fertilizantes que contaminan y pesticidas tóxicos), locales y de temporada, para contribuir con un menor impacto de la huella de carbono.
  • Se debe dar prioridad a frutas, vegetales, legumbres, semillas y frutos secos, y moderar el consumo de carnes rojas y lácteos. Evitar los productos ultra procesados, empacados, enlatados y envasados -cargados de colorantes, saborizantes, preservantes y azúcares añadidos-.
  • Como parte de la crianza sostenible, tanto durante la gestación como después de que el niño nace, la alimentación de la mamá tiene una influencia directa en la lactancia materna, al ser la fuente nutricional por excelencia de la naturaleza en los primeros meses de vida del bebé.
  • Luego se irán incorporando alimentos, recetas y menús acordes con ese estilo de alimentación para enseñarles a los hijos a disfrutar la comida saludable en su día a día.

Pilar #2.

Productos de aseo y cuidado personal:

  • La mamá y el bebé deben usar artículos que sean 100% ecológicos y biodegradables (sin alcohol, perfumes artificiales, parabenos o compuestos químicos agresivos) que eviten el riesgo de irritaciones y alergias, como la dermatitis en la colita del bebé.
  • Una tendencia que toma cada vez más fuerza es volver al uso de pañales de tela y de toallas de algodón orgánico para limpiar al bebé, ambos hechos en materiales naturales, lavables y reutilizables.

Este factor contribuye enormemente a reducir el efecto que tiene en el planeta el desperdicio de pañales desechables y pañitos húmedos. Se calcula que por cada niño que usa pañales desechables en las diferentes etapas de desarrollo puede generar ¡una tonelada de basura! Y otro dato revelador: ¡un pañal de tela reemplaza a 100 desechables!

Pilar #3.

Moda sostenible y circular: se trata de dos alternativas para elegir la ropa del embarazo y el posparto -más allá de criterios estéticos y de comodidad-, y para vestir al bebé desde su nacimiento con prendas que tengan sello ecológico; lo primordial es escoger aquellas que contribuyan a cuidar el medio ambiente:

  • La moda sostenible es la que utiliza como materia prima fibras orgánicas como lino, bambú, lana, algodón orgánico, o hechas a partir de materiales reciclados como botellas de plástico pet (12 botellas de este material se transforman en 1 metro de tela). Materiales que no requieren grandes cantidades de agua ni productos químicos para convertirlos en textiles.
  • La moda circular, por su parte, es la que da a las prendas una segunda oportunidad y pasan de una persona a otra, para seguir usándolas.

Esa ropa pueden ser donaciones o, como decimos, “herencias” de hermanas, primas, amigas, etc. o adquiridas en centros de acopio de ropa de segunda para evitar toneladas de residuos textiles que genera la desbordada fast fashion que tantas marcas de ropa a nivel global promueven.

Es la realidad de un mundo consumista y de compradores compulsivos que quieren estar a la última moda, con las tendencias de las pasarelas de unas 50 minicolecciones anuales, adquiriendo ropa a precios accesibles, con materiales de baja calidad, producida por mano de obra sometida en millones de casos a injustas e indignas condiciones laborales. Ropa para estrenar, lucir y desechar al poco tiempo, para seguir comprando y comprando prendas nuevas.

Pilar #4.

Actividades ecológicas para niños en casa:

  • Enseñarles la importancia del buen uso del agua y la luz. Una práctica divertida para ellos puede ser darles el tiempo de ducha con relojes de arena o lo que dura una canción que les guste; el cepillado de dientes con la llave cerrada, apagar las luces al salir de la habitación, etc.
  • Ofrecerles platos llamativos en variedad, color y textura de los alimentos con los nutrientes que necesitan para su crecimiento y desarrollo. Y acostumbrarlos a comer lo justo y necesario, sin botar comida. Así mismo, hacerlos partícipes de organizar su lonchera saludable para llevar al colegio.
  • Explicarles el manejo de basuras en canecas de reciclaje, según el código de colores:  bolsa blanca para envases de plástico o vidrio, tapas, metal, papeles y cartón (todos limpios y secos, libres de grasa); bolsa verde para residuos orgánicos aprovechables (cáscaras, semillas y pepas de frutas y vegetales, restos de café, cáscaras de huevo, restos de comida, flores marchitas, etc.) y bolsa negra para residuos no aprovechables (papel higiénico y servilletas sucias, botellas de aceite, icopor, papel y cartón con restos de comida, etc.).
  • Proporcionarles juguetes hechos con materiales naturales y ecológicos como madera, tela, fibras y semillas, y juguetes caseros como tubos de cartón, cajas para pasearlos por el corredor, botones y pasta corta para ensartar, etc.
  • Jugar con ellos en el parque a recoger hojitas y piedritas para hacer “sopita”, o animarlos a hacer brigadas de limpieza y recolección de papeles; llevarlos a hacer senderismo y estar en contacto con la naturaleza en actividades al aire libre.
  • Inculcarles valores ecológicos a través del mensaje del papa Francisco en la carta Laudato Si sobre cuidar la “Casa Común”, nuestra amada Tierra, hoy herida y maltratada por el uso irresponsable de sus recursos naturales, toneladas de emisiones de CO2 y el desecho desenfrenado de materiales.
  • Sembrar maticas y encargarlos de regarlas, hacer una huerta en el balcón, llevarlos al mercado y mostrarles cómo no usar tantas bolsas plásticas para envolver las frutas y verduras.
  • Propiciar que escojan juguetes de segunda (e incluso ropa y enseres) en almacenes especializados que ofrecen objetos en perfecto estado, para que interioricen el concepto de hábitos sustentables.
Adriana Arango
Ser Mamá by Simona
No soy experta, soy mamá y abuela

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