Por Simona Ser Mamá
En Simona Ser Mamá queremos recordarte que la comunicación no es solamente hablar. También implica respirar, pausar, elegir palabras, escuchar y crear un espacio seguro para nuestros hijos. Sabemos que, como mamás, muchas veces sentimos que hablamos, insistimos, explicamos… y aun así no recibimos la respuesta o la atención que esperamos. Y es completamente normal. La buena noticia es que podemos aprender herramientas sencillas y efectivas para que nuestras palabras tengan un impacto real.
En este blog queremos acompañarte a entender qué es la comunicación consciente, por qué ayuda tanto en la crianza y cómo aplicarla en casa desde hoy. Este contenido está pensado para mamás colombianas que buscan criar desde la calma, la conexión y el respeto.
¿Qué es la comunicación consciente?
La comunicación consciente es una forma de hablar y escuchar donde ponemos atención plena a lo que sentimos, a lo que el otro está sintiendo y al mensaje que necesitamos transmitir. No hablamos para controlar, sino para conectar.

¿Por qué a veces sentimos que nuestros hijos no nos escuchan?
Esta es una de las preguntas más frecuentes en nuestras redes. Y sí, también lo vivimos nosotras en casa. Hay varias razones comunes:
- El cerebro infantil está en desarrollo. No procesan información como los adultos.
- El tono importa más que las palabras. Un tono acelerado o irritado bloquea la escucha.
- Los niños necesitan conexión antes que instrucciones.
- La multitarea nos desconecta. Si damos indicaciones sin mirar a los ojos, perdemos eficacia.
Por eso queremos recordarte que la escucha nace de la cercanía, no de la repetición.
Por qué los niños no escuchan:
- Desarrollo cerebral en proceso
- Sobrecarga sensorial
- Falta de conexión emocional
- Tono y ritmo inadecuados
- Instrucciones demasiado largas
Señales de que necesitas mejorar la comunicación en casa
A veces no sabemos si estamos comunicando desde la conciencia o desde el piloto automático. Aquí algunas señales:
- Repetimos la misma instrucción varias veces al día.
- Terminamos subiendo el tono sin querer.
- Sentimos frustración al hablar con nuestros hijos.
- Los niños reaccionan con oposición o desconexión.
- Nos damos cuenta de que hablamos rápido, sin pausar.
Si te identificas, tranquila. La comunicación consciente es una habilidad que todas podemos aprender.
¿Cómo hablar para que nuestros hijos realmente escuchen?
Aquí te compartimos herramientas prácticas que recomendamos desde nuestra experiencia en Simona Ser Mamá. Puedes aplicarlas desde hoy.
1. Conecta antes de hablar
Acércate, míralo a los ojos, toca suavemente su brazo.
La conexión física o visual abre la puerta a la escucha.
2. Usa frases cortas
El cerebro infantil procesa mejor mensajes simples:
“Vamos a guardar los juguetes” es más eficaz que “Te dije que por favor guardes todo eso porque más tarde nos toca salir y no quiero encontrar el cuarto desordenado”.
3. Nombra las emociones
Reconocer el estado emocional del niño reduce la resistencia.
“Veo que estás cansado” o “Sé que no quieres parar de jugar”.
4. Cambia órdenes por colaboraciones
En lugar de:
“Te dije que te pongas los zapatos ya”
Prueba:
“Vamos a ponernos los zapatos juntos. Yo empiezo con el mío.”
5. Habla desde la calma
Queremos recordarte que los niños aprenden más del tono que de las palabras. Si estamos tensas, respiremos antes.
Sí, lo sabemos, cuesta, pero funciona.
6. Dale opciones
“¿Quieres la camiseta roja o la azul?”
Dos opciones claras facilitan la cooperación.
7. Evita explicar demasiado
La comunicación consciente no es dar discursos.
Es ser clara, empática y directa.

- Mira a los ojos
- Conecta con emoción
- Habla despacio
- Frases cortas
- Valida sentimientos
- Ofrece opciones
- Agradece la colaboración
Preguntas que la comunidad nos hace y respondemos
¿Qué hago si mi hijo me ignora a propósito?
Revisa primero si realmente te escuchó. Llama su atención suavemente. Si aun así no responde, evita interpretarlo como desafío personal. Un niño desconectado no está rebelde, está sobrecargado o distraído.
¿Es correcto repetir las instrucciones?
Sí, pero no más de dos veces. Después de la segunda repetición, cambia de estrategia: baja al nivel de sus ojos, acércate y redirige con amabilidad.
¿Sirve advertir consecuencias?
Funciona si las consecuencias son lógicas y se explican en calma. Evita amenazas o frases como “si no lo haces…”.
¿Cómo puedo enseñarle a hablarme con respeto?
Modelando respeto. La comunicación consciente enseña con el ejemplo.
¿Está bien decir “no” con firmeza?
Claro que sí. La firmeza amorosa es parte de la crianza respetuosa. Un “no” claro, corto y sin culpas es más efectivo que un largo discurso.
Ejemplos reales de comunicación consciente
Antes:
“Te he dicho mil veces que te apures, vamos tarde.”
Después:
“Necesito que te pongas los zapatos ahora. ¿Quieres empezar tú o te ayudo con el primero?”
Antes:
“Deja de llorar, no es para tanto.”
Después:
“Entiendo que esto te frustra. Estoy contigo. Vamos a respirar juntos.”
En Simona Ser Mamá creemos que hablar para que escuchen no es gritar, repetir o exigir. Es conectar. Es acompañar. Es entender que, como mamás, también estamos aprendiendo todos los días. La comunicación consciente nos ayuda a criar con más tranquilidad, más presencia y más amor del bueno.
Te invitamos a seguir conectada con nosotras en nuestras redes y en nuestra web, donde compartimos contenido semanal pensado especialmente para ti y para tu familia en Colombia y Centroamérica.



