Antes del primer llanto, de las noches sin dormir y de los pañales apilados, hay un tiempo dulce y tranquilo que muchas parejas están aprendiendo a disfrutar: el babymoon.
Así como existe la honeymoon para celebrar el amor recién casado, el babymoon es esa escapada antes de convertirse en mamá y papá. Un viaje pensado para descansar, reconectar y prepararse emocionalmente para la llegada del bebé.
Creo que no hay nada más valioso que tomarse un respiro antes de que empiece una de las etapas más intensas y hermosas de la vida. Y el babymoon es justo eso: una pausa con propósito.
¿Qué es un Babymoon?
El término babymoon viene de la combinación entre baby (bebé) y honeymoon (luna de miel). Es una tendencia que nació en Estados Unidos y que cada vez gana más fuerza en Latinoamérica, especialmente entre las mamás primerizas que quieren vivir su embarazo con calma y conciencia.El babymoon no es un viaje cualquiera: es una oportunidad para conectarte contigo misma, con tu pareja y con tu bebé.
Un tiempo para respirar, descansar, hablar de lo que viene y cerrar, con ternura, la etapa de dos antes de convertirse en tres. La historia detrás de un babymoon soñado

Cuando una de mis amigas estaba en su sexto mes de embarazo, su pareja le propuso un fin de semana en Villa de Leyva. No era un plan lujoso ni muy planeado: solo querían un descanso antes de que llegara su hijo.
Recorrieron el pueblo despacio, comieron postres típicos y hablaron durante horas de lo que más los emocionaba (y también de lo que les daba miedo). Una tarde, mientras el sol se escondía, mi amiga dijo una frase que lo resumió todo:
“Siento que este viaje es nuestro último capítulo como pareja… y el prólogo de nuestra vida como familia”.
Ese es el espíritu del babymoon: una experiencia emocional más que turística. Un viaje que se convierte en recuerdo, en historia y en ancla emocional cuando las noches del posparto se vuelven largas.
¿Cuándo es el mejor momento para hacer un babymoon?
La etapa ideal es durante el segundo trimestre del embarazo (entre la semana 18 y la 28).
En ese momento la mamá suele sentirse con más energía, las náuseas suelen haber disminuido y aún no hay tantas molestias físicas.El destino puede variar, pero lo importante es que sea tranquilo, accesible y con atención médica cercana.
No se trata de recorrer kilómetros, sino de disfrutar sin estrés.
Cómo planear un babymoon paso a paso
Aquí te compartimos algunos consejos prácticos para que tu viaje sea seguro, relajante y especial.

1. Elige un destino sin grandes traslados
Evita los vuelos largos o los trayectos de muchas horas en carretera. En Colombia, por ejemplo, hay lugares perfectos para babymoons:
- Villa de Leyva o Barichara para un ambiente colonial y romántico.
- El Eje Cafetero si buscas naturaleza y aire puro.
- Cartagena o Santa Marta si prefieres brisa, mar y sol suave.
En Centroamérica, destinos como Antigua Guatemala, Granada (Nicaragua) o las playas de Costa Rica también son ideales para viajes cortos, con encanto y buena infraestructura.
2. Prioriza el confort y la calma
Busca hoteles o alojamientos que ofrezcan comodidad: buena cama, aire acondicionado, piscina o spa.
Algunos hoteles incluso ofrecen paquetes babymoon con masajes prenatales, cenas románticas y detalles personalizados para embarazadas.
3. Consulta a tu médico antes de viajar
Aunque te sientas bien, es importante tener una revisión previa. Pregunta si hay alguna recomendación específica para tu destino (vacunas, medicamentos, alimentación, etc.) y lleva siempre tu carnet de control prenatal.
4. Cuida los tiempos y los ritmos
El babymoon no es para correr de un lado a otro. Es para disfrutar despacio.
Evita itinerarios apretados, actividades extremas o lugares con temperaturas muy altas.
Lleva ropa cómoda, zapatos planos y recuerda hidratarte con frecuencia.
5. Planifica pequeños momentos simbólicos
El viaje puede incluir detalles significativos:
- Una cena especial donde escriban juntos una carta para su bebé.
- Una foto en el lugar donde sintieron su primer movimiento.
- Una sesión de meditación o agradecimiento por esta nueva etapa.
Ideas para disfrutar al máximo el viaje
- Desconéctate del celular. Dedica tiempo a conversar, leer o simplemente disfrutar del silencio.
- Lleva un diario. Anota pensamientos, sensaciones o ideas que te surjan durante el viaje. Es un lindo recuerdo para leer después.
- Haz actividades suaves. Caminatas al atardecer, visitas culturales o tardes de descanso.
- Cuida tu alimentación. Prioriza comidas ligeras, frutas frescas y evita alimentos crudos o con alto contenido de sodio.
Qué empacar para un babymoon
Una maleta ligera pero bien pensada hace toda la diferencia. Aquí te dejamos una pequeña lista:
- Ropa fresca y holgada.
- Protector solar y sombrero.
- Zapatos cómodos.
- Carnet prenatal y medicamentos si los usas.
- Snacks saludables y botella reutilizable de agua.
- Un libro o libreta para escribir tus pensamientos.
Y claro, no olvides tu cámara (o el celular con suficiente memoria) para registrar los momentos más lindos.
Beneficios emocionales de hacer un babymoon
A veces el embarazo se siente como una cuenta regresiva llena de tareas, exámenes y listas por cumplir. El babymoon es justo lo contrario: una pausa para reconectar con el presente.
Estos son algunos de sus beneficios más importantes:
- Fortalece la relación de pareja: el viaje se convierte en un espacio para hablar, reír y proyectar juntos el futuro.
- Reduce el estrés: desconectarte del día a día ayuda a bajar la ansiedad y descansar mejor.
- Crea recuerdos felices: ese último viaje antes del nacimiento se atesora como una historia para contarle al bebé.
- Refuerza la conexión con el embarazo: estar lejos de la rutina te permite sentir con más claridad lo que estás viviendo.
Babymoon local: una opción igual de especial
No es necesario viajar lejos para vivir la experiencia. Un babymoon casero también puede ser perfecto.
Puedes organizar un fin de semana en casa con velas, música, una cena especial y actividades relajantes.
Lo importante es crear un ambiente de pausa y conexión, no el destino en sí.
Al final, el espíritu del babymoon es más emocional que geográfico.
Cuidados y precauciones
- No viajes a lugares con altitudes muy elevadas o sin acceso a centros médicos.
- Evita actividades que impliquen esfuerzo físico o calor extremo.
- Si el embarazo es de alto riesgo o múltiple, consulta siempre antes de planear cualquier desplazamiento.
- Lleva un botiquín básico con los medicamentos autorizados por tu médico.
Un recordatorio desde Simona Ser Mamá
La maternidad también necesita espacios para descansar y celebrar la calma.
El babymoon no es una moda vacía, es una invitación a cuidar el vínculo antes del cambio más grande de la vida.
Si estás embarazada, permítete ese regalo: unos días para mirar el mar, sentir al bebé moverse y recordar quién eres más allá de la maternidad que se avecina.
Y si tienes una amiga o hermana esperando bebé, quizás el mejor regalo que puedes darle sea ayudarla a planear su propio babymoon: un viaje pequeño, pero lleno de amor y significado.
Cuidar también es descansar.
Viajar durante el embarazo no es escapar, es prepararse para llegar más tranquila al gran momento.
Así que empaca con calma, sonríe, y celebra tu historia.
Tu babymoon será el primer capítulo de una nueva aventura: la de ser mamá.



