Estrategias prácticas para enseñar inteligencia emocional en la infancia

Estrategias prácticas para enseñar inteligencia emocional en la infancia

La disciplina consciente es un modelo que puede considerarse como una filosofía en la crianza, pero también brinda herramientas prácticas de cómo los papás podemos aplicar la inteligencia emocional en la vida diaria. 

Cuando hablamos de la crianza de nuestros hijos en la actualidad, encontramos mucha información, muchas formas de poder educarlos, de enseñarles habilidades socioemocionales y con tanta información muchas veces no tenemos un norte que sea claro o no contamos con herramientas específicas que nos ayuden a cómo enseñar inteligencia emocional.

Educación emocional en la infancia:

En estos últimos años nos hemos dado cuenta de que las emociones son la base para un buen aprendizaje, para el desarrollo de comportamientos adecuados y para construir habilidades sociales que sean asertivas.

Cuando educamos en inteligencia emocional, le enseñamos a nuestros niños a conocer lo que sienten, en qué parte del cuerpo sienten sus emociones, cómo expresarlas de una forma asertiva y finalmente lo que queremos es que aprendan a gestionarlas.  

Al trabajar en la inteligencia emocional estamos ayudando a que a mediano plazo nuestros hijos prevengan temas de ansiedad, depresión, agresividad, bullying y problemas de convivencia protegiendo su salud mental.

Y en cuanto las habilidades sociales, cuando trabajamos en inteligencia emocional, ayudamos a nuestros hijos a expresarse sin violencia, desarrollar empatía, solucionar problemas de forma asertiva lo que ayuda a que haya una mejor convivencia familiar y escolar.

¿Y por qué empezar este trabajo en la infancia?

Esta etapa es muy importante porque es donde el cerebro es más moldeable y flexible; en esta etapa estamos trabajando en prevención y en inculcarles el trabajo emocional como algo natural que pueden implementar en su vida diaria.

En la infancia al no tener desarrollado la parte prefrontal del cerebro que es la que maneja las funciones ejecutivas como la toma de decisiones, la inhibición, y solución de problemas es el mejor momento para ser modelos de cómo regular las emociones y de prestarles nuestras herramientas para usar en los momentos donde no sepan cómo manejar las emociones o como solucionar problemas.

Por eso, desde una disciplina consciente, basada en la dra Becky Bailey, vamos a exponer ciertas actividades de educación emocional para llevar una crianza donde podamos disfrutar de nuestra paternidad y maternidad desde la conexión y no desde estrés, el agotamiento o la frustración. 

Lo primero que debemos trabajar es en nosotros como papás, que somos modelos de comportamiento y de regulación para nuestros hijos. Para esto disciplina consciente propone los 7 poderes de consciencia en los adultos:

  • Elegir cómo vemos los comportamientos de nuestros hijos: cómo interpretamos lo que hacen nuestros hijos. Dejar de verlos como niños “malos” y empezarlos a ver con compasión viendo que no tienen la habilidad para hacerlo diferente.
  • Ver la situación difícil que estamos viviendo con nuestros hijos como una oportunidad para solucionarlo juntos en cooperación y no como una lucha de poder. 
  • Elegir dónde ponemos nuestra atención: sólo en el problema o en el error o en el esfuerzo que está tratando de hacer nuestro hijo, no sólo miremos lo malo que hace sino también intentemos ver el otro lado. 
  • Saber que no controlamos la respuesta de nuestros hijos, pero sí la nuestra como adultos. No podemos obligarlos a que dejen de gritar, pero si podemos regalarles nuestra calma para que puedan calmarse más fácilmente.
  • Aceptar la situación como se está presentando: si nuestros hijos están pasando por un desborde emocional, aceptar lo que está pasando y mirarlo desde el punto de vista en que podemos ayudarles a transitar ese malestar hasta llegar a la calma.
  • Elegir ver lo mejor de nuestros hijos. Ver más allá de los errores que tienen y ver realmente su valor.
  • Alinear nuestras acciones como papás en pro de la educación de nuestros hijos y que no actuemos de forma reactiva.

Ya cuando nosotros como papás aprendemos a cómo empezar a abordar las situaciones difíciles con nuestros hijos y cambiar la mirada hacia ellos, desde una más compasiva, podemos empezar a aplicar estrategias que nos van a ayudar a mejorar la conexión con ellos y a darles más estructura que se traduce en seguridad para ellos.

¿Cómo aplicar la inteligencia emocional en casa y en el colegio?

Para esto, quiero mostrarles herramientas que son muy poderosas desde la crianza consciente, que estoy segura de que les van a ayudar.

Estrategias de inteligencia emocional para la casa:

  • Rituales amorosos: puede ser un saludo que se inventen entre padres e hijos y lo vuelvan un saludo especial, una despedida especial en la noche, o algún juego corto que involucre el contacto visual, físico y presencia real por parte de los adultos a la hora de vestirse o lavarse los dientes, y de esta manera se está trabajando en la conexión y en reforzar el vínculo.
  • Rutinas visuales: esto les da seguridad y pueden anticipar lo que viene, lo que les da control sobre su ambiente. Puede ser una cartelera con imágenes sobre lo que deben hacer en la mañana o en la tarde.
  • Lugar seguro: es un espacio donde se enseña la regulación emocional de los niños, donde pueden calmarse de forma segura por medio de diferentes juguetes sensoriales, cojines, cuentos y peluches. Lo que se busca es que cada vez que estén enojados o tristes puedan ir a ese lugar para regular su emoción.
  • Reuniones familiares: es un espacio donde podemos hacerlo una vez por semana y lo que buscamos es hablar de lo bueno y lo que fue difícil durante la semana y planear actividades y momentos de conexión para la siguiente semana. Así se fortalece la comunicación, se enseña empatía y solución de problemas.

Estrategias de inteligencia emocional para el colegio:

  • Rituales de conexión: donde el profesor puede crear un saludo especial con cada alumno al entrar al salón, lo que ayuda a que los niños entren más tranquilos al salón y hace que haya un ambiente de cooperación.
  • Carteles visuales en el salón: se pueden poner las reglas del salón por medio de dibujos, un cartel de bienvenida y carteleras con las diferentes rutinas que hay que seguir durante el día.
  • Círculo de la mañana: es un espacio donde los niños expresen cómo se sienten y en caso de que haya dificultades hacer un proceso donde puedan solucionar problemas.

El trabajo en inteligencia emocional debe ser un trabajo que hagamos de forma continua con nuestros hijos, que como vimos empieza desde nosotros como adultos porque no fuimos educados en este ámbito en nuestra niñez, así que también nosotros hasta ahora estamos interiorizando la importancia de tener inteligencia emocional en nuestra vida.

Lo que buscamos brindando estrategias en el colegio y en la casa es crear entornos que sean seguros y conectados para nuestros hijos, donde las emociones sean importantes, puedan ser reconocidas, expresadas y transformadas en oportunidades de aprendizaje.

Escrito por:

Olga Lucia Yépes – Psicologa Infantil

La disciplina consciente es un modelo que puede considerarse como una filosofía en la crianza, pero también brinda herramientas prácticas de cómo los papás podemos aplicar la inteligencia emocional en…

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