Entre el amor y el cansancio diario de ser mamá: herramientas para cuidarte y manejar el cansancio
Young mother feeling exhausted while being with her baby and working at home.

Entre el amor y el cansancio diario de ser mamá: herramientas para cuidarte y manejar el cansancio

Ser mamá de tres hijos es vivir en una contradicción constante. Un amor que no se mide y un cansancio que a veces parece no tener final.

Hay días en los que me siento con ánimo y mucha fuerza, capaz de sostenerlo todo, y otros en los que solo quiero silencio, una taza de café caliente y cinco minutos sin que nadie me hable.

Durante mucho tiempo pensé que ese cansancio era una señal que algo estaba mal en mí, hoy sé que no: es parte del camino, pero no tiene por qué dominarnos.

Este escrito nace desde el corazón de una mamá real, imperfecta, cansada a ratos, pero profundamente comprometida con criar desde el amor, el ejemplo y la organización.

Porque sí, el amor es infinito, pero la energía no siempre. Y aprender a cuidarla es también un acto de amor.

El amor que nos mueve
Nadie te prepara para el nivel de entrega que implica ser mamá.

Te hablan del amor, pero no del desgaste.
Te dicen que “disfrutes cada etapa”, pero no te explican cómo hacerlo cuando llevas noches sin dormir, la casa está desordenada y tu lista mental de pendientes no te deja respirar.

Como mamá de tres hijos, entendí que el cansancio no siempre viene solo del cuerpo. Muchas veces viene de:
• Querer hacerlo todo perfecto
• Sentir que no llegamos a todo
• No pedir ayuda
• Olvidarnos de nosotras mismas
• Vivir apagando incendios todo el día
Y aquí viene una verdad que me costó aceptar: una mamá agotada no puede disfrutar plenamente ni dar su mejor versión, por más amor que tenga.

Ser ejemplo antes que discurso
Nuestros hijos no aprenden de lo que decimos, sino de lo que ven.

Podemos hablarles de hábitos, orden, autocuidado y responsabilidad, pero si nos ven siempre cansadas, desbordadas y sin espacio para nosotras, el mensaje real es otro.

Ser ejemplo no significa ser perfecta.
Significa ser coherente.
Que vean que:
• Organizamos nuestro tiempo
• Cuidamos nuestro cuerpo
• Respetamos nuestros límites
• Pedimos ayuda cuando la necesitamos
• Nos equivocamos y volvemos a intentar
Cuando una mamá se cuida, enseña a sus hijos a cuidarse.

Cuando una mamá se organiza, les muestra que el orden también da paz.

La organización como aliada (no como exigencia)
Durante mucho tiempo pensé que la organización era solo para personas estructuradas. Hoy sé que la organización es una herramienta de supervivencia emocional para una mamá.

No se trata de tener una casa de revista.
Se trata de reducir el desgaste mental.

  1. Menos decisiones, más energía
    Cada decisión que tomamos en el día consume energía.
    
Por eso, organizar rutinas simples nos libera muchísimo.

Algunas cosas que me han ayudado:
• Tener horarios base (no rígidos)
• Planear comidas sencillas con anticipación
• Dejar ropa lista la noche anterior
• Asignar pequeñas responsabilidades a cada hijo

  1. Rutinas familiares
    Las rutinas no aprisionan, sostienen.
    En nuestra casa aprendimos que:
    • Las mañanas fluyen mejor cuando todos saben qué hacer
    • Las noches son más tranquilas cuando hay rutinas claras
    • El orden compartido evita discusiones innecesarias
    Y lo más importante: no todo depende de mamá. Nuestro esposo e hijos son parte del equipo.

Hábitos pequeños que cambian el día
No necesitamos hacer cambios gigantes.
Los hábitos pequeños, sostenidos, son los que realmente transforman.
Hábitos que me ayudan a no llegar al límite:
• Anticiparme a las situaciones y hacer un plan de acción
• Acostar a mis hijos más temprano
• Empezar mi día con oración y si puedo, misa diaria
• Evitar dulces y comida procesada
• Rezar con mis hijos y mi esposo
• No trasnochar
• Evitar pantallas
• Buscar ayuda
• Entrenamiento de sueño
• Que actúe el papá que esté más tranquilo en los momentos difíciles

El autocuidado no es egoísmo
Durante mucho tiempo creí que cuidarme era quitarle tiempo a mis hijos.

Hoy entiendo que es exactamente lo contrario.

Una mamá que se cuida:
• Tiene más paciencia
• Disfruta más
• Reacciona menos desde el cansancio
• Ama con más presencia
Autocuidarme no siempre significa spa o vacaciones. A veces significa:
• Decir “hoy no puedo”
• Simplificar
• Pedir ayuda
• Soltar la culpa
Y enseñarles a nuestros hijos que mamá también importa es un regalo enorme.

El cansancio emocional también existe
Hay días en los que no es el cuerpo lo que pesa, es el alma.
La carga mental, la responsabilidad constante, el “estar disponible” todo el tiempo.
En esos días aprendí a:
• Bajar expectativas
• Abrazar el día tal como viene
• No exigirme productividad
• Hablarme con más compasión
Ser mamá no debería ser sinónimo de agotamiento permanente. Si lo es, algo necesita ajustarse.

Criar con amor… y con estructura
El amor sin límites cansa.
La estructura sin amor duele.
Pero juntos, crean equilibrio.
Poner límites, horarios, rutinas y acuerdos familiares no quita amor, lo ordena.

Y un hogar con orden emocional y práctico se siente más liviano para todos.

Cuando el cansancio nos gana (porque a veces pasa)
Sí, hay días en los que el cansancio gana.
En los que levantamos la voz.
En los que lloramos en el baño.
En los que sentimos que no podemos más.
Y ahí también estamos enseñando algo importante:
que somos humanas, que sentimos, que nos equivocamos… y que siempre podemos reparar.
Pedir perdón, abrazar, volver a empezar.
Eso también es amor infinito.

Para las mamás que se sienten cansadas:
Si estás leyendo esto y te sientes cansada, quiero decirte algo: no estás sola.
No eres débil. No estás fallando. Estás dando mucho.
Organizarte no es exigirte más, es cuidarte.
Crear hábitos no es rigidez, es libertad.
Ser ejemplo no es perfección, es intención.
Entre el amor infinito y el cansancio diario, hay un punto de equilibrio posible.
Y se construye paso a paso, con conciencia, con apoyo y con mucha compasión.
Porque nuestros hijos no necesitan una mamá perfecta, necesitan una mamá presente, cuidada y en paz.

Escrito por:

Maria Gómez

Coach de Nutrición

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *