
Lo que aprendí como mamá de tres bebés
Si algo me ha enseñado la maternidad es que la piel de un bebé no se puede tratar a la ligera.
Con mi primer hijo confié casi a ciegas en lo que decía la etiqueta: “hipoalergénico”, “especial para bebés”, “dermatológicamente probado”.
Con el segundo empecé a cuestionar. Con el tercero, ya tenía claro que no todo lo que se vende para bebés es realmente adecuado para su piel.
Este blog nace de esa experiencia: tres bebés, tres tipos de piel distintos, muchos productos probados y una conclusión clara —cuando se trata de la piel infantil, menos es más y los ingredientes lo son todo.
La piel de los bebés no es como la nuestra
Antes de ser mamá, no pensaba mucho en la piel. Después de tener hijos, entendí que la piel de un bebé:
• Es más delgada
• Pierde hidratación con facilidad
• Absorbe más lo que se le aplica
• Reacciona más rápido a ingredientes irritantes
La barrera cutánea aún está en desarrollo, especialmente durante el primer año de vida.
Eso significa que cualquier cosa que pongamos sobre su piel sí tiene impacto.
Por eso empecé a leer etiquetas, a simplificar rutinas y a escuchar más la piel de mis hijos que la publicidad.
Qué busco hoy en un producto para bebés y niños
Después de muchas pruebas (y algunos errores), hoy tengo criterios claros. Un producto seguro para la piel infantil debe:
• Tener pocos ingredientes
• Estar formulado para piel sensible
• No contener fragancias
• No prometer resultados milagrosos
• Respetar la función natural de la piel
No busco perfección, busco coherencia.
Ingredientes que sí confío para la piel de mis hijos
Glicerina vegetal
Es uno de mis ingredientes favoritos. La glicerina ayuda a atraer y retener la humedad sin irritar la piel. Funciona tanto en cremas como en limpiadores y es segura incluso para recién nacidos.
Si una crema tiene glicerina entre sus primeros ingredientes, para mí es una buena señal
Ejemplos:
Jabón líquido con glicerina (cuerpo y cabello) de marcas como Boti Baby (O Boticário) — su fórmula es de origen vegetal, hipoalergénica y sin parabenos, pensada para el baño diario de bebés desde el nacimiento y deja la piel suave e hidratada.
Crema hidratante natural sin fragancia de EcoTú — contiene glicerina de origen natural junto con aceites vegetales, aloe y extractos, ideal para piel sensible de bebés y niños.
Ceramidas
Aprendí sobre ceramidas cuando uno de mis hijos empezó con piel muy seca. Son lípidos naturales de la piel y ayudan a fortalecer la barrera cutánea.
Desde que uso productos con ceramidas:
• La piel se mantiene hidratada más tiempo
• Hay menos rojeces
• La piel se siente más resistente
Ejemplos:
Little Rituals Barrier Boost Baby Body Lotion – Loción corporal para bebés y niños con ceramidas y extractos como gotu kola y leche de coco. Fórmula pensada para piel sensible y fabricada con ingredientes más naturales, ideal para hidratación diaria.
purenso Ceramide Complex – Skin Barrier Repair – Complejo con ceramidas diseñado para apoyar la barrera de la piel y aportar hidratación profunda. Aunque no es específicamente “natural”, refuerza la barrera cutánea.
Mamaaura Baby Moisturizing Cream – Crema hidratante ligera para uso diario en piel de bebés, con buena valoración por su suavidad.
Sebamed Baby Cream Extra Soft – Crema extra suave y bien tolerada por piel sensible de bebés y niños; ideal si necesitas suavidad sin fragancias fuertes (aunque no destaca por ceramidas explícitas, es muy recomendada para piel delicada).
Baby Barrier Cream with Lavender & Calendula – Crema protectora con ingredientes calmantes como lavanda y caléndula, útil en zonas más irritadas o secas.
Pod Organics Vitamin A + E Baby Butter – Manteca hidratante natural con vitaminas A y E, excelente para piel seca y sensible aunque no necesariamente con ceramidas añadidas (su formulación nutritiva beneficia la barrera cutánea).

Óxido de zinc
Imprescindible para el área del pañal. No se absorbe, crea una barrera física y calma la piel irritada.
Algo importante que aprendí: no es necesario usarlo en cada cambio, solo cuando hay enrojecimiento o riesgo de irritación. A veces dejar la piel respirar también es parte del cuidado.
Ejemplos:
A+D Zinc Oxide Diaper Rash Cream – Crema clásica con óxido de zinc que forma una barrera contra la humedad, ideal para prevenir y aliviar rozaduras del pañal; fórmula más simple y suave.
Salling Fri Baby Zinc Ointment – Pomada con óxido de zinc pensada para bebés; textura sencilla y minimalista, buena opción si buscas algo básico y efectivo.
Mild Baby Sunscreen – Non‑Greasy & Safe – Protector solar suave a base de óxido de zinc, sin ingredientes agresivos, ideal para piel delicada.
Babo Botanicals Sensitive Baby Mineral Sunscreen Lotion – Loción solar mineral amigable con piel sensible, formulada sobre base de ingredientes más naturales.
Pantenol (provitamina B5)
Este ingrediente me encanta por su efecto calmante. Ayuda a reparar la piel cuando está irritada o sensible. Lo busco especialmente en cremas corporales y productos post-baño.
Ejemplos:
Vanicream Moisturizing Cream For Baby – Crema para piel sensible sin fragancias ni irritantes comunes, ideal para bebés y niños con piel reactiva.
Baby & Child Care Cream Face & Body – Crema multiuso para cara y cuerpo con una fórmula suave que respeta la piel infantil.
Baby Pro Body Wash Pure Care for Soft Skin – Gel de baño suave para pieles delicadas, ideal para el uso diario en bebés y niños.
Avena coloidal
La avena es uno de los ingredientes más nobles que existen para la piel infantil. Cuando alguno de mis hijos tuvo picazón o brotes leves, una crema sencilla con avena fue mucho más efectiva que fórmulas complejas.
Manteca de karité (sin refinar)
No la uso todos los días, pero en épocas de frío o cuando la piel está muy seca, es maravillosa. La aplico en zonas específicas: piernas, brazos, mejillas.
Aceites vegetales suaves
No todos los aceites son iguales. Los que mejor me han funcionado en productos infantiles son:
• Jojoba
• Almendra dulce
• Coco fraccionado
Siempre prefiero que estén bien formulados dentro de una crema, no aplicados directamente.
Ingredientes que decidí evitar
No hablo desde el miedo, sino desde la experiencia.
Fragancias (aunque digan “naturales”)
Las fragancias son una de las principales causas de irritación en la piel infantil. Aprendí que un producto no necesita oler rico para ser bueno.
Hoy, en mi casa, lo que no tiene fragancia, tiene prioridad.
Alcohol desnaturalizado
Reseca, altera la barrera cutánea y no tiene ningún beneficio real para la piel de un bebé. Si aparece entre los primeros ingredientes, descarto el producto.
Sulfatos fuertes
Los sulfatos agresivos limpian “demasiado”. Dejan la piel tirante y seca. En bebés, prefiero limpiadores suaves, incluso si hacen menos espuma.
Aceites esenciales concentrados
Aunque sean naturales, muchos aceites esenciales no son adecuados para bebés y niños pequeños. La piel infantil no los necesita y puede reaccionar.

Productos básicos que sí uso con mis hijos
Con el tiempo entendí que no hace falta tener muchos productos, solo los adecuados.
Limpieza
• Agua tibia
• Limpiador suave sin fragancia
• No todos los días
Especialmente en recién nacidos, muchas veces un baño con agua es suficiente.
Hidratación diaria
Después del baño, con la piel aún un poco húmeda, aplico una crema sencilla. La constancia es más importante que la marca.
Área del pañal
Cambio frecuente, limpieza suave y crema barrera solo cuando hace falta. Menos productos, menos irritación.
Protección solar
A partir de los 6 meses, uso protectores solares minerales, sin fragancia y diseñados para piel sensible. Antes de esa edad, prefiero sombra, ropa y gorros.
Cómo leo etiquetas sin volverme experta
Mi método es simple:
1. Leo los primeros 5 ingredientes
2. Busco fragancia o alcohol
3. Desconfío de promesas exageradas
Si no entiendo nada de la etiqueta, probablemente no sea el producto adecuado.
Tres bebés, tres pieles distintas
Esta es una de las lecciones más importantes que aprendí.
Lo que funcionó con uno no siempre funcionó con otro.
Por eso:
• Introduzco productos de a uno
• Observo la piel
• Si algo no funciona, lo retiro sin insistir
La piel habla, solo hay que escucharla.
Menos es más (de verdad)
Hoy mi rutina infantil se resume en:
• Un limpiador suave
• Una crema hidratante
• Una crema de pañal
• Protector solar cuando corresponde
Nada más.
Cuidar la piel de bebés y niños no es complicado, pero sí requiere conciencia.
Como mamá de tres bebés, aprendí que los ingredientes importan más que la marca, que la simplicidad protege y que la observación diaria es la mejor guía.
La piel infantil no necesita ser corregida, necesita ser respetada.

Escrito por:
Maria Gómez
Coach de Nutrición



