Lo que he aprendido como hermana mayor de seis y ahora, mamá de tres
Cuando alguien me pregunta cómo prepararse para la llegada de un nuevo bebé cuando ya hay hijos en la casa, cuento mi historia, pues mi respuesta siempre mezcla dos versiones de mí: la hermana mayor de seis hermanos… y la mamá de tres hijos.
He estado en ambos lados. Fui la niña que tuvo que “hacerse espacio” emocional cuando llegó otro bebé, y también he sido la mamá que intenta multiplicarse para que ninguno sienta que perdió su lugar.
Si algo tengo claro es esto: la llegada de un recién nacido no solo transforma a la mamá…transforma a toda la familia.
Y aunque es un momento profundamente feliz, también es una etapa sensible, especialmente para los hermanos mayores y para los papás.
En este blog quiero compartirte estrategias reales —desde la crianza positiva— para preparar esa llegada, prevenir (o acompañar) los celos y organizar el tiempo de forma más consciente… sin perder tu paz mental en el intento.
Mi historia
Cuando mi mamá me contaba que venía otro hermanito, yo me ponía muy feliz. Amaba jugar con ellos, ayudar a mi mamá a vestirlos, a cambiarlos, darles de comer.
Siempre tuve en mí un instinto muy fuerte maternal y pienso que gracias al buen manejo que le dieron mis papás a la llegada de mis hermanos, mi sueño más grande siempre fue ser mamá.
Lastimosamente, mi camino en la maternidad no ha sido para nada fácil, empezando por un depresión profunda en mi primer embarazo, seguida de una depresión posparto donde casi me separo.
Mi primera experiencia como mamá me marcó tanto, que me daba pánico pensar en tener otro bebé. Sin embargo, en menos de año y medio llego mi segunda hija.
Fue algo totalmente diferente en todos los sentidos, per9 mi matrimonio ya colgaba de un hilo y otra vez, casi nos separamos.
No había pasado un año cuando quede embarazada de mi tercer hijo y entiendo lo que muchos pensaron, pues hasta yo creía que estaba loca jaja.
Pero algo a pasado con el tercero, decimos con mi esposo que fue un regalo del cielo, que vino a arreglar todo.Los celos:
Es normal que cuando llega un nuevo hermanito encontremos:
• Rabietas inesperadas
• Retrocesos (querer ser “bebé” otra vez)
• Mayor necesidad de atención
Validar lo que nuestros hijos sienten e incluirlos en el día a día, enseñándoles que el hermanito es un regalo, que no vino para reemplazarlos sino para acompañarlos, es algo que he hecho y evita que se sientan apartados.
2. Preparar la llegada: lo que haces antes lo cambia todo
Una de las lecciones más importantes que he aprendido es esta:
La adaptación empieza antes de que nazca el bebé.
No el día que llegas del hospital.
Estrategias que me han funcionado:
1. Anticiparles la llegada del bebé
Desde que me entero que estoy embarazada, les cuento a mis chiquitos. Así no entiendan mucho que esté pasando. Les muestro el proceso, los llevo a las ecografías para que poco a poco ellos vayan entendiendo.
2. Involucrarlos en el proceso
• Escoger la ropa del bebé
• Preparar el cuarto
• Hablarles al bebé
Esto les da un rol activo y reduce la sensación de desplazamiento.
3. Mantener rutinas estables
En medio del cambio, las rutinas son refugio emocional.
Saber que “todo no cambia” les da seguridad (Nookare).
4. El gran error: intentar repartir todo “por igual”Aquí viene una de las verdades incómodas de la maternidad
No necesitas dar lo mismo a todos… necesitas dar lo que cada uno necesita.
Esto se llama equidad, no igualdad.
Los niños no comparan cantidades exactas de tiempo, sino la percepción de justicia emocional. Y
lo que más alimenta los celos es sentir favoritismo (Nookare).
Como mamá, esto me cambió la forma de ver todo.
A veces el bebé necesita más brazos.
A veces el mayor necesita más conversación.
Y ambos son válidos.
4. Tiempo de calidad: el antídoto silencioso contra los celos
Si tuviera que quedarme con una sola estrategia, sería esta:
Tiempo exclusivo con cada hijo.
No tiene que ser mucho.
Tiene que ser intencional.
5, 10 o 15 minutos al día donde el mensaje sea claro:
“En este momento, estoy solo contigo.”
Los expertos lo recomiendan explícitamente como una de las claves para reducir rivalidad entre hermanos (Child Mind Institute).
En mi experiencia, esto hace magia.
Porque el problema no es compartir…
El problema es sentir que ya no importas.
5. Cómo reaccionar ante los celos (sin dañar el vínculo)
Aquí es donde entra la crianza positiva de verdad.
Porque no se trata solo de prevenir… sino de saber qué hacer cuando pasa.
Lo que intento aplicar en mi casa:1. Inteligencia emocional: identificar que estás sintiendo
“Estás bravo o triste porque cargué a tu hermanito antes que a ti?”
Esto valida sin justificar conductas.
2. No etiquetar
Evitar frases como:
• “Estás celoso”
• “Siempre haces lo mismo”
Las etiquetas refuerzan el comportamiento (LetsFamily).
3. Permitir sentir, pero poner límites
Puedes decir:
“Entiendo que no te haya gustado, pero al hermanito le hacemos suave”
4. Evitar comparaciones
Nada genera más rivalidad que:
“Mira cómo tu hermano sí lo hace bien”.
5. Reforzar el vínculo entre hermanos (sin forzarlo)
No obligar a “amarse”.
Crea espacios donde puedan conectar naturalmente.
6. El papel de la mamá: cuidar también tu bienestar
Este punto casi no se habla… pero es clave.
Una mamá desbordada emocionalmente no puede sostener a todos.
Y es lógico:
• Falta de sueño
• Demandas constantes
• Culpa por no llegar a todo
Como mamá de tres, aprendí esto tarde:
No necesitas hacerlo perfecto. Necesitas hacerlo sostenible.
Herramientas prácticas para estar más tranquila:1. Bajar expectativas irreales
No todo será armonía. Y está bien.
2. Pedir ayuda (sin culpa)
Pareja, familia, red de apoyo.
3. Priorizar lo importante sobre lo urgente
A veces, conectar es más importante que “hacer”.
4. Tener momentos propios (aunque sean pequeños)
Un café en silencio también cuenta como autocuidado.
7. Construir una relación sana entre hermanos (a largo plazo)
Algo que me marcó mucho como hermana mayor es entender que:
La relación entre hermanos puede ser la más larga de la vida.
Y se construye desde pequeños.
Para fomentarla:
• Evita roles fijos (“el responsable”, “el difícil”)
• Celebra las individualidades
• Modela cómo resolver conflicto sobre
• Crea tradiciones familiares
Estas prácticas fortalecen el vínculo a largo plazo (PatPat).
8. Lo que nadie nos dice
Después de vivirlo desde ambos lados, hay algo que me gustaría que todas las mamás supieran:
La llegada de un nuevo bebé no es solo un evento… es una transición emocional para toda la familia.
Hay momentos donde será difícil, sobretodo por el cansancio, pero a medida que pasa el tiempo, vamos durmiendo un poquito más, teniendo más energía y cuando involucramos a los mayores en todo, la vida empieza a fluir.Sé que se mamá da miedo, pánico en algunos casos, pero si viene un bebé en camino, créeme que tiene un propósito y una misión muy especial en tu familia.
Todo se va a ir dando, hasta los celos se van a ir desapareciendo.
Una familia numerosa, aunque tiene más retos, creo que vale la pena, porque para mí, no hay nada mejor que tener hermanos Que luego van a ser amigos para toda la vida.

Escrito por:
Maria Gómez
Coach de Nutrición
Referencias
• Child Mind Institute. (2025). Preparar a su hijo para un nuevo hermano. (Child Mind Institute)
• García Díaz, R. (2025). Celos y conflictos entre hermanos: estrategias de mediación. Ser Padres. (Ser Padres)
• Revista Salud y Familia. (2025). Llegada de un nuevo bebé: consejos para evitar celos. (Revista Salud y Familia)
• Eroski Consumer. (2005). Celos por la llegada de un hermano. (bebe.consumer.es)
• Nookare. (2025). Celos entre hermanos: cómo manejarlos. (Nookare)
• LetsFamily. (2025). Celos entre hermanos: claves para acompañar. (LetsFamily)
• Al Clínica. (2024). Los celos por la llegada de un nuevo bebé. (AL | Psicólogos)
• PatPat Blog. (2026). Preparing siblings for a new baby. (PatPat)






