10 ideas de regalos que no se compran pero nos hacen sentir muy amadas y especiales en ese día
El Día de la Madre desde mi experiencia como mamá de tres hijos
Como algunos saben, soy la mayor de seis hermanos y quiero contarles lo que siempre me impactó de mi mamá. Primero, su tranquilidad, su amor, su paciencia. También, la forma en la que manejaba los momentos difíciles y su valentía. Me gustaba ver como admiraba la naturaleza, y su ternura hacia las criaturas más chiquitas.
Debo admitir que aunque somos muy parecidas físicamente, mi temperamento es un poco distinto y como tenía esa imagen tan linda de mamá, pensé que yo iba a ser igual, pero a mi la maternidad me estrelló como un camión a toda velocidad.
Tenía idealizadas tantas cosas… y además pensé que como tenía la experiencia de hermana mayor, ser mamá para mí iba a ser muy fácil.
Lastimosamente no ha sido así, me ha costado todo.
En este momento tengo tres hijos, el mayor acaba de cumplir cuatro años y el menor tiene diez meses, y yo creo que hasta ahora (4 años después) estoy empezando a disfrutar a mis hijos. Claro, suena escandaloso, pero es la verdad.
Sin embargo, hace unos meses algo cambió y ahora veo distinta mi maternidad. Probablemente si hubiera escrito este artículo hace unos meses, les diría que el mejor regalo del mundo sería un día a solas, pero ahora no.
Desde entonces entiendo la razón por la que las personas quieren varios hijos, también porque las mamás en medio del caos y el cansancio se sienten plenas.
Pienso entonces que todo cae en la perspectiva en la que uno lo vea.
Qué cambio?
Aunque sigo sin pasar las noches derecho, me sigo estresando cuando se enferman mis hijos, a veces no me entiendo muy bien con mi marido… descubrí que lo que no me dejaba disfrutar la maternidad no era solo lo anterior, sino la forma en la que estaba viviendo.
Me enfocaba en lo malo, en lo cansada que estaba, en lo poco que dormía, en la gravedad de los virus, en los comentarios hirientes de las personas a mi alrededor, en el desorden de la casa, en lo poco entendida y apreciada que me sentía.
Hasta que decidí ver las cosas buenas, proponerme ser más positiva, ver las horas que si logré dormir, pensar que pronto se les iba a ir el virus y que mis hijos están en las manos de Dios, que mis hijos son un regalo, que debo sanar mis heridas para no transmitírselas, que hay herramientas para hacer las cosas mejor.
Que no tengo que “entretener a mis hijos” sino más bien involucrarlos, que para ellos yo soy la persona más importante del mundo, que soy su ejemplo y su lugar seguro.
Eso me hizo cambiar.
Y, Ahora si, hablemos del Día de la Madre.
Teniendo en cuenta lo anterior podrán deducir que este año mi día de la madre va a ser diferente, porque tomé la decisión de disfrutar ser mamá.
Y en estos días, pensando en cosas que me harían muy feliz y yo creo que a todas las mamás para celebrar este día, les hice una lista de 10 ideas que no necesariamente tienen que comprar.
1. La intención
Uno de los regalos más especiales para mamá en el Día de la Madre es empezar el día sintiendo amor desde el primer momento.
No importa si el desayuno está frío, si el jugo se derrama o si todo está un poco desordenado. Eso pasa en casas con niños pequeños, y está bien.
Lo que realmente importa es ver la intención.
Ver que mi esposo y mis hijos han preparado algo especial para que yo me sienta tranquila, valorada y muy amada.
2. Un esposo que lidera el día con amor y presencia
Uno de los regalos más importantes en el Día de la Madre no viene de los niños, sino del adulto que comparte la vida contigo.
Un esposo que no solo “ayuda”, sino que lidera el día con intención, cambia completamente la experiencia.
No se trata de hacer cosas grandes, sino de asumir la responsabilidad del hogar durante ese día.
Organizar.
Pensar en los detalles.
Cuidar el ritmo de los niños.
Hacer posible que tú puedas disfrutar sin estar resolviendo todo.
Cuando eso pasa, el día se siente distinto.
Porque la carga mental baja.
Porque no estás en modo “gestión constante”.
Porque puedes simplemente estar.
Y eso, en la maternidad de tres hijos pequeños, es un regalo enorme.
3. Darle gracias a Dios
Para mí, no hay mejor idea que empezar el día dándole gracias a Dios en la misa y si mis hijos y esposo me acompañan, sería el mejor regalo.
Siento que cuando mi día empieza así, el resto del día fluye mejor, con más calma, con más sentido y propósito.
4. Desayuno especial
Desde que tengo memoria, en las fechas importantes de mi familia como cumpleaños, día de la madre o domingos, no podían faltar unos buenos pancakes de corazón o figuras.
Como me gustaba tanto, también lo empezamos a hacer con mis hijos y mi esposo, entonces me encanta pensar en ese desayuno de pancakes hechos con mucho amor e ilusión.
Pd: a mi esposo le estresa mucho que los niños estén en la cocina, pero los días especiales los niños le ayudan a cocinar y eso me encanta!
5. Un día donde la carga mental baja (aunque sea un poco)
Uno de los regalos más valiosos para mamá es sentir que no tiene que sostener todo al mismo tiempo.
La carga mental en la maternidad es real: recordar, anticipar, organizar, prever.
Cuando alguien más asume esa parte, aunque sea por unas horas, el cuerpo lo siente.
La mente descansa.
El día se vuelve más ligero.
No se trata de eliminar responsabilidades, sino de compartirlas.
Y eso cambia completamente la experiencia del Día de la Madre.
6. Una siesta sin interrupciones: descanso real
Dormir cuando tienes un bebé de 10 meses que aún no pasa la noche es un lujo.
Por eso, una siesta sin interrupciones se vuelve un regalo perfecto, que además sube el ánimo.
No es solo descanso físico.
Es regulación emocional.
Es recuperación.
Incluso 30 o 40 minutos pueden transformar el resto del día.
Y cuando el descanso llega, todo se siente más amable.
7. Dibujos, cartas y detalles
Los regalos más simples normalmente son los más significativos.
Un dibujo con colores intensos.
Una carta con letras torcidas.
Un “te quiero mamá” espontáneo.
Estos detalles tienen un valor emocional muy grande porque nacen directamente del corazón de los niños.
No buscan impresionar. Buscan expresar.
Y para una mamá, eso es suficiente.
Porque ahí está lo esencial: el amor en su forma más pura.
8. Compartir responsabilidades de forma real
Uno de los regalos más importantes en la maternidad es no sentir que todo depende de una sola persona.
Compartir responsabilidades.
Que alguien más piense, anticipe y resuelva.
Que el hogar funcione como un equipo.
Cuando eso pasa, la mamá respira diferente.
Y el ambiente familiar también cambia.
9. Tiempo de calidad en familia
El Día de la Madre también puede ser una oportunidad para compartir en familia de una forma más consciente.
Sin pantallas.
Sin afán.
Sin hacer mil cosas al mismo tiempo.
Solo estar.
Jugar con los niños.
Reírse juntos.
Hablar sin interrupciones.
Estos momentos no requieren planificación complicada. Solo presencia.
Y esa presencia es lo que los hace valiosos.
10. Sentirse querida: el regalo más importante de todos
Más allá de cualquier regalo material, el regalo más importante para mamá es sentirse querida.
Sentir que sus hijos la aman.
Sentir que su pareja la valora.
Sentir que su esfuerzo es visto.
Ese sentimiento es el que realmente transforma el Día de la Madre.
No es algo que se compra.
Es algo que se construye con intención.
Y cuando una mamá se siente querida, todo lo demás se acomoda.
El verdadero significado del Día de la Madre
Ser mamá de 3 hijos pequeños me ha enseñado que el Día de la Madre no necesita grandes producciones.
Necesita intención.
Necesita presencia.
Necesita amor expresado en lo cotidiano.
Un desayuno improvisado.
Un dibujo hecho con emoción.
Un esposo que sostiene el día.
Un momento de descanso.
Todo eso, junto, crea algo mucho más grande que cualquier regalo material.
Crea la sensación de ser vista, acompañada y valorada.
Y al final, ese es el verdadero regalo.
Porque cuando una mamá se siente querida, incluso en medio del caos, todo vale la pena.

Escrito por:
Maria Gómez
Coach de Nutrición
Referencias (formato APA)
American Psychological Association. (2020). Stress in parenting. APA Publishing.
Center on the Developing Child at Harvard University. (2016). Building strong families and healthy development.
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